martes, 25 de marzo de 2014

EL AMOR Y EL CEREBRO

Se dice que el cerebro de una persona enamorada libera más sustancias químicas.
La investigadora Stephanie Ortige de la Universidad de Syracuse, en Nueva York, ha estudiado bajo el título "La Neuroimagen del Amor" los efectos que producen hacia el organismo el hecho de enamorarse. ¿Es cosa de cerebro o de corazón?
El estudio concluyó que enamorarse puede llegar a provocar una sensación semejante a consumir cocaína y afecta a áreas intelectuales del cerebro. El primer desencadenador es el efecto "flechazo", que es una explosión de sustancias químicas que tarda un quinto de segundo en producirse desde el momento de la percepción de algo que nos ha gustado.
Además, el estudio reveló que cuando alguien se enamora, el cerebro puede llegar a trabajar hasta en 12 áreas simultáneamente para segregar sustancias químicas que provocan bienestar o euforia, como la oxitocina, dopamina, adrenalina o vasopresina. Los tipos de amor por supuesto actúan de manera diferente sobre el cerebro. Así, el amor apasionado actúa de una manera más fuerte sobre las zonas del cerebro que están relacionadas con la recompensa y otras zonas que representan la imagen corporal en nuestro cerebro.
 
 
La pregunta que se le hizo a la investigadora es:  ¿el amor es corazón o cerebro? “Yo diría que el cerebro, pero el corazón también está implicado", respondió, citando por ejemplo a la aparición de "mariposas en el estómago", que es la sensación que producen cascadas de neurotransmisores de algunas zonas del cerebro al corazón, consiguiendo acelerarlo y producir el gusanillo que todos alguna vez hemos sentido.
 
Ahhhhh.....el amor...el amor...!
De hecho, aquí les dejo un link para que de una forma algo jocosa, pero muy cierta, comprendan la relación que hay entre el amor y el cerebro:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su visita!
Seguramente su comentario tardará unos minutos en aparecer.
Comparte con tus amigos!

TOTAL DE VISITAS AL BLOG

Entradas populares de este Blog