Mostrando entradas con la etiqueta parejas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta parejas. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de septiembre de 2018

TU TIEMPO, TAN IMPORTANTE COMO EL MÍO

Hay un tema que siempre he considerado esencial para toda relación, ya sea de trabajo, amistosa o amorosa; hablo del respeto al tiempo de los demás.


Con frecuencia me encuentro en situaciones en las que he tenido diferencias con colegas, compañeros, familiares, amigos y pareja, debido a que es casi una costumbre que las personas se despreocupen y se desconecten cuando les surgen imprevistos y tienen que atrasar, aplazar o cancelar compromisos.

A todo el mundo le gusta que se les respete su tiempo, pero muy pocos se detienen a pensar en el tiempo de los demás.  Esto se da mayormente en situaciones en las que hay alguna jerarquía o algún dominante o líder, en donde se asume que quien tiene menos rango, o el más sumiso o el más necesitado, siempre debe y puede esperar sin importar quién, ni qué.

Pues, les tengo una noticia: "eso no va conmigo".  Soy una persona que "procura" al máximo organizarse, sobre todo cuando tengo varias cosas sucediendo en mi agenda al mismo tiempo. Hay una máxima en mi vida: "Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti y trata a los demás como te gustaría ser tratado..."

La puntualidad, la responsabilidad, el respeto y la comprensión o empatía van de la mano con la palabra clave para que el mundo logre retomar su cauce: "compromiso".

Y ustedes dirán: "ok, pero los imprevistos no se planean..."; cierto es, pero también es cierto que cuando surgen los contratiempos, siempre hay opciones o medios para dejar saber a quien esté esperando por ustedes, que llegarán tarde o que definitivamente no llegarán.

Una persona puntual, debe serlo siempre, sin distinción de nivel de relación, necesidad, jerarquías o clases sociales. ¿A quién le gusta llegar una hora antes a una cita médica y que su galeno llegue una o dos horas después de la hora programada? o ¿A quién le gusta llegar al centro comercial, a su cita para ir a ver una película y que su pareja llegue una hora después de lo pactado?

No concibo la idea de que una persona procure ser puntual y responsable solamente cuando se trata de alguien influyente; ya que, cada quien tiene sus prioridades, limitantes y compromisos en su respectiva escala y hay que respetarlo por igual.

Si definitivamente no se puede llegar a tiempo a un lugar, hay varias formas de evitar que nos tengan que esperar:

1. Organicemos nuestro tiempo:  no programemos actividades en un mismo horario o con diferencia de horario muy cortas, sobre todo si las actividades son en lugares distintos.  Recordemos que estamos hablando de que siempre pueden surgir imprevistos, entonces cómo programar una actividad en un lugar y para media hora o una hora después, programar otra en un lugar que se encuentra a 30 minutos de distancia.  Esto causará que no se preste la debida atención a la primera actividad y que definitivamente no se cumpla con la segunda o se llegue demasiado tarde.

2. Notifiquemos con tiempo si ya sabemos que estamos atrasados: Hoy día hay whatsapp, messenger de facebook, messenger de instagram, incluso aún existen las llamadas desde celulares (aunque casi nadie las realice) y los mensajes de texto (que ya nadie utiliza). Es decir, no hay excusa alguna para no mantener al tanto a la persona que nos espera.  El no avisarle con tiempo es decir prácticamente: "llegué tarde y qué...", "el o la importante aquí soy yo, así es que debes esperar...", "mi tiempo y mis cosas son mucho más importantes que tu tiempo y tus compromisos...", etc.

3. Cancelemos y reprogramemos el compromiso:  ya que definitivamente no podemos estar en dos lugares al mismo tiempo.  Seamos realistas, no idealicemos el tráfico, ni subestimemos los sucesos.  Nadie carga una bola mágica que nos diga que todo saldrá justo al pie de la letra, sin retraso alguno.  En los casos en que se habla de negocio o de una actividad que represente una entrada económica a corto o mediano plazo, "no nos alagartemos" y dediquémosle el tiempo justo a cada cosa sin irrespetar el tiempo de los demás. 

Ahora bien, si no somos capaces de hacer ninguna de estas cosas, tampoco exijamos que las demás personas se ajusten a nuestra desorganización y falta de compromiso.  Cada quien maneja su tiempo a su manera, cada quien tiene su forma de cumplir con sus deberes y responsabilidades dentro de su programación.  No esperemos que los demás siempre estén dispuestos a acceder a esperarnos o atrasar sus horarios por causa nuestra, ya que, como ya mencionamos, "los imprevistos suceden" y tal vez para cuando nos desocupemos y querramos retomar el compromiso con esas personas, seguramente no podrán atendernos.

Al final, si nuestra posición es diferente y son los demás los que necesitan de nosotros, hagamos gala de nuestro don de gente y seamos respetuosos, demostrando con una actitud comprometida, que definitivamente vale la pena que nos tengan en su agenda o en su vida. 



jueves, 21 de agosto de 2014

MI PAREJA ES EGOÍSTA

Hola amigos! 

En esta ocasión me gustaría tocar el tema sobre el egoísmo en las relaciones de pareja. Sí, es algo que se da con frecuencia, pero se interpreta de otras formas; sin embargo, el resultado es siempre el mismo: el fin de una relación. Cuando se tiene a una pareja que únicamente piensa en su propio bienestar, sus propios sentimientos, lo más seguro es que esa persona no está lista para una relación de pareja, la cual es una relación de pertenencia que involucra a ambas personas; puede que esa persona no está acostumbrada a compartir sus cosas, su tiempo, su espacio, en fin, su vida con otra persona. Si esto es así, definitivamente no está lo suficientemente enamorado como para renunciar a todo aquello por su pareja.


Una pareja egoísta te hará daño, y si es una persona inmadura, también. No lo pueden evitar. Lo difícil es que cambien de la noche a la mañana si ellos no quieren hacerlo. A veces, por mucho que te guste una persona es mejor pensar en uno mismo y dejar que la relación acabe antes de salir más lastimado de la cuenta. Si al inicio de una relación te das cuenta que tu pareja es egoísta e inclusive inmadura, lo más saludable es encender las alertas para poder reconocerle a tiempo.



Y te preguntarás ahora, ¿cómo reconozco si mi pareja está siendo egoísta? Pues hay señales claves como:

- Sólo piensa en sí mism@: Las salidas, los momentos de esparcimiento juntos, los temas de conversación, todo gira en torno a lo que a él o ella le guste o lo haga sentirse plen@. Los horarios, las obligaciones o responsabilidades, pueden ser establecidas pensando solo en ellos, sin importar tu tiempo, tu disponibilidad, tus gustos.

- Habla mucho pero no te escucha. Hablará de sí mism@ y le encantará que le escuches. Pero cuando tú quieras comentarle algo pasará a otro tema, muchas veces sin que te des cuenta, que por supuesto le interesa más a él o ella. Si te pregunta por tu día de trabajo, es mero protocolo ya que al final, cualquier problema que para ti sea importante, lo verá como algo insignificante y te cambiará igual el tema, aterrizando como siempre en él o ella. 

- Es inmadur@: Si discuten sobre un tema y se enfada y pasa días sin hablarte, si no es capaz de aceptar que se ha equivocado o de pedir disculpas, estará enseñándote con su comportamiento unas buenas luces de neón que te digan: ¡Cuidado conmigo que soy un niño inmaduro y quiero vencerte en toda discusión!

- No estás entre sus prioridades: Si te hace sentir como segunda opción, no merece ni un minuto más de tu atención. Cuando uno empieza una relación es para que lo traten como rey o reina, no como una alternativa por si se aburre. Toda persona quiere estar dentro de las prioridades de su pareja.

- Si tiene una dependencia emocional hacia su madre, piensa dos veces si quieres estar con ese hombre, puesto que intentará que le prestes la misma atención. Al final, siempre terminará comparándote con su madre.





Sucede que cuando uno de los dos manifiesta que siente que el otro está siendo egoísta y no está aportando algo positivo a la relación, se interpreta como que quiere que su pareja se pase todo el día pendiente de satisfacer a cada rato sus necesidades y que se olvide de sí mismo por completo. Esto es un concepto errado, ya que debe de haber un equilibrio entre satisfacer las necesidades propias y compartir la pareja.





Al hablar de mantener un equilibrio me refiero a que uno no debe centrarse tanto en sí mismo, en las cosas que a uno lo hacen sentirse bien, en lo que a uno lo molesta o no, lo que le incomoda o no, sin tomar en cuenta el sentir de la pareja. El entablar una relación amorosa con alguien, involucra intereses comunes, gustos similares, compartir ideas y, por ende, parte de nuestra vida con esa persona.


Muchas personas están en una relación porque simple y sencillamente desean tener a alguien que los ame, los valore, los escuche, sin embargo no son capaces de ser recíprocos con su pareja ya que no piensan en sus sentimientos, no le dan valor a sus cosas, no se interesan en escuchar sus problemas. Desde el momento que surge alguna diferencia por disconformidad de su pareja, una vez se sienten acorralados o incómodos, o no logran estar en su zona de confort, ya dicen sentirse mal y que la relación no es saludable para ellos. Eso, señores, es EGOÍSMO.


Cuando esto sucede en una relación, lo más saludable es ser directo y plantear el tema; sencillamente hay que manifestar lo que uno está percibiendo para que la otra persona cambie de actitud y se preocupe más por el bienestar de la pareja. Si hay amor verdadero, de seguro quien esté actuando de forma egoísta, comprenderá y tratará de enmendar su comportamiento. Muchas veces las personas llevan su estilo de vida en el hombro y pasa de lleno a una relación seria de pareja y se va dando cuenta con el tiempo que tiene que ir desechando cosas que no son positivas para la misma.


Con el solo hecho de conversar el tema y darle a conocer tu descontento, ya das la voz de alarma para que se preocupe por mejorar e igualmente le demuestras que estás en disposición de ayudarlo a dar ese paso de una vida de soltería o de relaciones inestables a una vida en pareja. 


A pesar de todo, quieres a tu pareja y deseas continuar la relación, solamente debes tener presente siempre que:

· Tú eres el adulto y nunca permitas que te haga dudar de la seguridad que tienes en ti mism@. No te rebajes ni entres en su juego de niñ@ consentid@. Habla con lógica como adulto que eres e intenta razonar con tu pareja.

· No cedas siempre a todas sus pretensiones y déjale claro qué esperas de la relación. 

· Recuérdale que son dos en una relación y que ambos deben luchar para que funcione.

· Ten paciencia e involúcrate en su cambio para dejar de ser menos egoísta. Acompáñale en ese camino.


Si realmente eres feliz a su lado, no dudes en intentar que la relación funcione. Pero si no eres feliz, aléjate lo más pronto posible porque te mereces compartir con alguien que te brinde su amor, amistad, te valore, te haga sentir bien y esté dispuesto a luchar por la relación para que esta vaya a mejor.



miércoles, 9 de julio de 2014

MATRIMONIOS TARDÍOS


No todo el mundo contrae matrimonio en esa edad que, generalmente, se considera la más adecuada para llevarlo a cabo: de veintitrés a treinta y cinco años en el hombre y de veinte a treinta y tres en la mujer. Existen personas que con sus cuarenta y más años se deciden a contraer matrimonio, y entonces es necesario conocer realmente cuáles son las causas que en verdad impulsan a ello; porque ningún hombre o mujer puede aferrarse a la disculpa de no haberse enamorado antes.




En los matrimonios tardíos siempre existen factores que le dan su lógica justificándolo: deseo de huir de la soledad, anhelo de maternidad, factores que es muy probable que produzcan un fracaso matrimonial. También existen otros motivos: entrega total a un trabajo, actividad artística, científica, religiosa, etc., que absorbe por completo las energías del individuo, a la vez que permite una conveniente sublimación de las pulsiones sexuales; enfermedad física, en cuyo caso debe averiguarse qué clase de enfermedad, y establecer si está realmente curada; condiciones familiares que han dificultado o imposibilitado el matrimonio.  Esta circunstancia es importante, pues los impedimentos han podido ser reales o sólo estar en la imaginación del individuo.  Fobias sexuales, dificultad de comunicación con el otro sexo o síntomas neuróticos, caso muy frecuente según los expertos; desviaciones y anomalías sexuales, como homosexualidad, impotencia, fetichismo, etc.; y fijación excesiva en el padre o la madre con lo cual el matrimonio es como un abandono o traición hacia el progenitor querido, y sólo a su muerte el sujeto se decide a contraer matrimonio.



En estas circunstancias debe tenerse en cuenta que las mujeres de más de cuarenta años, y que todavía conservan sus ciclos menstruales, aparte del riesgo de anomalías, tienen menos posibilidades de embarazo que la mujer joven, y más riesgos de aborto.  A partir de los cuarenta y siete años el riesgo de aborto aumenta al 80% y todo ello sin que cuente para nada la mayor o menor edad del padre.  Éste, por otro lado, puede considerar los hijos como una gran molestia que venga a perturbar la tranquilidad y el sosiego de que gozaba hasta ahora en su soltería.  Por consiguiente, es menester aclarar todos estos puntos a fin de evitar posteriores motivos de desacuerdo.

miércoles, 2 de julio de 2014

SALIENDO CON UN MITÓMANO

Para quienes pensamos contar con “los hombres ideales” y que luego nos damos cuenta que son unos mentirosos empedernidos, metidos en una elaborada película de la cual son directores y protagonistas, resulta sumamente triste darse cuenta que  se toman en serio el papel de ‘Don Juan’, pero sienten que en realidad ni ellos, ni su vida son lo suficientemente interesantes y por eso se construyen un mundo paralelo.
 
 
La elocuencia, el encanto, el ser portadores de las frases más dulces y apropiadas, hacen que una crea que tiene frente a sí al compañero perfecto para ir en busca de los sueños. La primera impresión de perfección es la que nos enamora; sin embargo, al transcurrir el tiempo, esa misma impresión surte un efecto casi contrario y empieza a generar dudas, las cuales en su mayoría resultan tan obvias, que de solo pensar en lo que pudiese haber sido, nos sonreímos y suspiramos en señal de: "de lo que me salvé".
 
 
Ahora bien, no se puede generalizar y decir que todos los hombres mentirosos son unos "mitómanos"; de hecho, un hombre mentiroso puede descubrirse mucho más fácilmente, ya que los mitómanos, aparte de que inventan y construyen castillos en el aire, increíblemente viven allí!!! El chiste de esto es, que una vez se despierta ese mosquito de la duda, ya lo que en un inicio parecía bello, hermoso, tierno e ingenioso, pasa después a ser una incoherencia, algo impensable y es entonces cuando cuestionamos todo y la supuesta honestidad pende de un hilo.
 
 
No me atrevería a decir que los mitómanos son malas personas, o que mienten porque simple y sencillamente les gusta engañar a los demás; tampoco es mi interés excusarlos y optar por una evaluación mental por parte de un profesional, ya que de salida, el entablar o continuar una relación con alguien así, resulta enfermizo para cualquiera.
 
 
A pesar de que las mentiras son el pan nuestro de cada día, difícilmente vemos normal que se nos engañe, y más cuando se trata de la persona con la que pensamos o deseamos compartir el resto de nuestras vidas y pensamos que realmente somos uno y que no debe haber secreto alguno entre ambos. Aún aquellas mentirillas que se repiten tanto que se transforman en una realidad; o esas que son tan tontas que las pasamos por alto y pensamos que no se peca con decirlas. Se sabe que todos mentimos, pero cuando somos consecuentes y leales con nuestros afectos, lo normal sería construir esos lazos sobre un terreno sólido y verdadero. Sin embargo, muchas veces el hombre elegido resulta ser un gran actor y empezamos a sentir que vivimos en una película, de la cual no se puede esperar un final feliz.
 
 
Ya sabemos que los mentirosos no son necesariamente mitómanos; pero también sabemos que hay una línea muy delgada que cruzan los unos para convertirse en los otros, lo que nos lleva a la imperante necesidad de aprender a identificarlos a tiempo para poder alejarnos en el momento preciso.
 
 
Muchos entendidos en el tema, hablan de que el lenguaje corporal dice mucho y es una de las características que más rápido te ayuda a identificar a una persona que te está mintiendo. Señales de cambio en el estado emocional: estar intranquila , enrojecimiento en sus mejillas y sudoración, contracción de las pupilar, temblor en la voz, aumento del movimiento… uno nota que está nerviosa. Así son las personas mentirosas! Igualmente, se dice que los ojos ayudan mucho a leer la cara; hay teorías que afirman que las personas que están inventando algo tienden a subirlos. Hagan el ejercicio: cuando están pensando en algo, los ojos se van para arriba y eso implica un proceso de creatividad. Por el contrario, cuando se está recordando algo, los dirigimos hacia un lado. Para no enredarnos, dejémoslo en que las personas mentirosas tienden a mover los ojos de manera anormal.
 
 
Para descubrir a un mitómano, el camino es más largo y complicado. Como ellos se crean sus propias películas, en ellos no se manifiestan las características descritas. Son las personas más tranquilas y encantadoras a toda hora y se precisa ver su comportamiento general para poder desenmascararlos. Por ejemplo, cuando sales con un mitómano y ves que está a una hora del lugar pactado para una cita, al momento que la persona que lo espera lo llama al celular, él le dirá que está a escasos 5 minutos de llegar. Seguramente dirá que tuvo un flat o una leve colisión y le echa un cuento bien hilado a la persona.  Ahí, puedes estar segura de que si le miente a alguien, de seguro lo hace contigo!
 
 
Los mentirosos de este tipo generalmente tienen una excusa para todo y explican razones que ni siquiera se les ha pedido. Por ejemplo, cuando uno llega tarde a un lugar, dice: "disculpen la tardanza, qué pena...". Pero desde el momento en que inicia a dar detalles desde que salió de la casa o trabajo con explicaciones que nadie ha pedido, hmmmm, ya hay que sospechar...!
 
 
Por lo general, uno suele dar respuestas o expresar pensamientos concretos. Si vemos un gato negro, decimos: "vi un gato negro".  El mitómano, por su parte dirá: "el gato negro era precisamente uno que anteriormente yo había bajado de un árbol, porque en una ocasión...bla, bla, bla... Te narran toda una historia que al final contiene varias! Y no solo eso, para los demás resultan ser extremadamente exagerados y no se sabe si la emoción y la sonrisa con la que narran las cosas es burlándose de uno que los escucha o de las propias historias que crean, ya que estas personas son tan extrovertidas y le meten tanta pasión a sus historias, que con su rostro se sienten muchísimo más cómodos consigo mismos.
 
 
Los mitómanos viven de la apariencia, creen que son los más atentos, detallistas, lindos, los más guapos, los mejores en todo, los más inteligentes. Pero créanme cuando les digo que, independientemente de que este tema lo he leído en varios libros y blogs, lo he vivido en carne propia y puedo identificarlos de salida, porque esa máscara que suelen llevar, se siente...!
 
 
En mi caso, le llamo sexto sentido. Sin embargo, muchas veces he sentido que rayo en el prejuicio y no he dado oportunidad de conocer más a la persona y es cuando doy el voto de confianza, con el beneficio de la duda; pero al final, el sexto sentido no falla y el corazón queda con una fisura más que remendar. Cabe advertirles, que en estos casos es mil veces mejor hacerle caso a lo que te dicta tu sexto sentido, aún cuando éste derribe todos los castillos de arena que hayan podido edificarse por el trato recibido de la persona que se cree es la indicada; ya que, si tu intuición ha sido válida anteriormente, de seguro será efectiva cada vez que te mande señales de alarma.
 
 
De allí que, cuando tengamos dudas, por las razones que sea, debemos empezar a prestar mucha atención a cada detalle para poder sorprender al mitómano en situaciones contradictorias, ya que por lo general, ellos tienden a olvidar las mentiras que se inventan. Pero hay algo que es muy, pero muy importante y certero: Nunca se responsabilizan de sus errores! Esto se debe a que ellos mismos creen que son la perfección personificada y el resto del mundo está errado. He leído que estas personas tienen una mezcla entre narcisismo y baja autoestima, lo que los hacen difícil de tolerar a largo plazo.
 
 
Cuando ya se entra en ese proceso de desenmascarar a un mitómano, o al menos confirmarlo para poder tener los motivos suficientes para alejarse, nos empezamos a acostumbrar a sus palabras e incluso a adivinar lo que están a punto de decirnos; finalmente, nos damos cuenta de la falta de acción o de la incoherencia entre sus palabras y sus acciones, luego caemos en nuestro rol de psicoanalistas y hasta llegamos a percibir en sus mentiras una intencionalidad clara y conectada a su inseguridad: satisfacer la falta de amor que experimentan a lo largo de la vida.
 
 
Según los expertos, esto se debe a que algunos tipos de mitomanía se generan en la infancia, en ámbitos donde los padres castigaron o regañaron frecuentemente a sus hijos. Por eso, cuando son adultos, prefieren sobrevivir con mentiras por miedo a obtener resultados negativos. Lo recomendado cuando uno se encuentra con alguien así, es correr y no mirar hacia atrás..!
 
 
Hay mujeres que cuando llegan a este punto, en ocasiones se las dan de investigadoras privadas: revisan celulares, hacen que sus parejas accedan al Facebook con ellas al lado viendo cada detalle, ponen amistades a investigar, y no sé cuántas cosas más... pero estos son casos extremos y creo que estas mujeres más bien debiesen visitar un consultorio de un profesional de salud mental.  Lo indicado, aunque sea difícil y seguramente se hiera a la persona con lo que se le pretende decir, es hablar y confrontar a la pareja. Siendo un mitómano, seguro resultará más difícil aún, ya que encontrará la forma de hacer que una vuelva a confiar y creer en la relación, haciendo que se desista de la idea de terminarla.
 
 
Hay algo muy cierto en el amor: Cuando hay dudas, mejor es pensarlo bien y evaluar si realmente esa es la persona que deseas que pase el resto de su vida contigo..! Cada uno tiene el derecho de elegir con quien estar; y si estamos con alguien que está sembrando dudad e inconformidades en nosotros, es mejor sentarse y hablar seriamente, decirle: "Mira, yo no me estoy sintiendo segura contigo, no creo que podamos tener un futuro saludable juntos, porque veo que no avanzamos como pareja.." Otras mujeres, no tan osadas y elocuentes prefieren simplemente huir de la relación y listo.
 
 
Ahora bien, hay veces en que una desea ser empática, no señalar a su pareja y darle una oportunidad, ya que coloca en una balanza las muchas cosas positivas vs las negativas.  Entonces optamos por ayudar a la persona hablándole sobre su problema que es tan evidente para otros, pero inexistente para él. Si usted, querida amiga, pertenece a este grupo de mujeres, solo le puedo decir lo que leí por ahí: "Si la mujer se metió y ahí se quedó, pues ¡adiós y suerte! Pero debe considerar qué tipo de mitomanía sufre él, porque hay hombres que mienten en ámbitos exteriores, pero no  a su pareja. A él se le puede ayudar”.
 
 
La forma de hacerlo es haciéndole notar que tiene un problema y, por lo tanto, necesita ayuda. No solo por el bienestar mental de la mujer que lo acompaña, también porque es muy probable que terminen quedándose solos, pues todos tenemos un tope cuando de mentiras se trata. En mi experiencia, tomó varios años que esa persona aceptara que tenía un problema, es más, aún hoy día que somos amigos, en ocasiones discutimos sobre el tema y cuando ve que está cayendo en lo mismo, él mismo se corrige.  Pienso que terminé haciéndole un favor, aunque hoy día continúa solo.
 
 
Los expertos señalan que el mitómano es el único implicado cuando de tomar la decisión se trata. Ni usted ni nadie puede hacerlo por él, y de ese hecho debería depender su permanencia en ese asunto. “Tiene que darse cuenta que las consecuencias de decir la verdad no son negativas; al contrario, son muy positivas, y con ayuda terapéutica puede salir adelante”.
 
 
El dárselas de heroína en algunas ocasiones es la decisión menos apropiada.  Porque aunque ese hombre a quien usted está comenzando a sentir como una gran farsa tenga hermosas cualidades, no dejará de ser nunca un terreno engañoso e inseguro. Por lo general, las mujeres que deciden quedarse al lado de alguien que necesita inventarse un yo paralelo con el cual cautivar, están en graves problemas. Estos hombres, por lo general, requieren una larga terapia sicológica para reconocer su problema.
 
 
El gigoló empedernido, el mitómano romántico, puede ser bastante enamoradizo. Solo que por más que sienta que la ame, nunca sabrá cómo hacerlo en realidad.  “En el fondo está más necesitado de amor que un hombre ‘normal’, pero a pesar de tener la intención no posee el conocimiento para hacerlo. Y una de las bases fundamentales en el amor es la sinceridad. Si esta se cae, es como si se cayera la pata de una mesa… queda tambaleando la relación. Es muy difícil cuando hay mentiras de por medio, porque alguno de los dos miembros de la pareja siempre estará esperando el momento en que se las vuelvan a decir”. Si esto es así, para qué seguir en una relación de esta índole?
 
 
Parte de la información obtenida para esta entrada está basada en una psicóloga, quien en su experiencia, se ha dado cuenta de que cuando hay infidelidades, por ejemplo, y se dan en una relación afectada inconscientemente por algún defecto de la mujer, es más fácil que la pareja pueda sobrepasarlo. Por el contrario, cuando ‘le vieron la cara’ y le dijeron mentira tras mentira, no necesariamente con infidelidades, es casi imposible de sanar, pues el engaño es una de las cosas que más le duelen. Así que la conclusión sería que solo alguien con muy baja autoestima se quedaría en una relación así.
 
 
Dice la experta: “Autoestima baja, engaño, dolor en el ego, no creer en el amor. Por lo general, cuando hay rupturas afectivas, todo se toma muy personal. Después la mujer va a creer que todos los hombres son iguales, y no necesariamente, porque hay algunos sinceros. Lo que pasa es que la vida está llena de mentiras. Digamos que social o culturalmente aprendidas. Pero hay gente fiel y sincera. Entonces no dejemos que una mala experiencia generalice a hombres buenos… que seguramente están por ahí”.
 
 
AL FINAL, NOS DEJA ESTAS RECOMENDACIONES, QUE DE HECHO, SIN CONOCER LAS IMPLICACIONES QUE CONLLEVABA, YO MISMA LAS HE PUESTO EN PRÁCTICA:

1. Piense si realmente su pareja es mitómana o es usted es muy desconfiada.

2. Para ello, trate de definir si su pareja presenta los rasgos descritos en este blog.

3. No acepte tanta excusa. Más bien exija menos palabras y más hechos.

4 Si lo ha descubierto en varias mentiras, confróntelo y oriéntelo para que busque ayuda.

5. Y si las mentiras persisten, tenga la fuerza y tome la decisión de terminar.

TOTAL DE VISITAS AL BLOG

Entradas populares de este Blog