Las Teorías de Aprendizaje describen procesos que
facilitan que un individuo aprenda algo; pretenden entender, anticipar y
regular la conducta a través del diseño de estrategias que faciliten el acceso
al conocimiento. Las principales Teorías son: la Conductista, la Cognoscitiva,
la Tecnológica o Conectivista, la Constructivista y la
Socio-reconstructivista. Todas ellas han sido creadas, sustentadas, defendidas
y seguidas por profesionales en el área principalmente de la psicología,
pedagogía y epistemología.
En cuanto a la Teoría Conductivista, cuyo fundador fue J. B. Watson, teniendo
como seguidores a Skinner, Pávlov, Thorndike y Bandura, quien posteriormente
se enfocó en la tendencia conductual-cognitiva, encontramos el planteamiento
principal de la memoria por repetición y una asociación de estímulo-estímulo o
estímulo-respuesta. Este objetivo me
resulta de gran importancia ya que para adquirir nuevos conocimientos es
necesario contar con el estímulo necesario que despierte nuestra curiosidad,
la cual nos llevará a desarrollar debidamente el proceso de aprendizaje. Sin embargo, esta teoría no considera la
interacción entre estudiantes, lo cual me parece erróneo, ya que en el
convivir e intercambiar experiencias y prácticas con otro ser humano,
igualmente ayuda en el aprendizaje. Los
docentes, por su parte, deben programar actividades y establecer refuerzos
positivos y negativos; por lo que impera que los mismos tengan la vocación
suficiente para desempeñar su rol de manera adecuada. En cuanto a la relación
jerárquica que plantea esta teoría, la misma no debe ser mal interpretada por
los docentes, de tal manera que proyecten una imagen que infunda temor, ya que
esto inhibirá a los estudiantes y afectará negativamente su proceso de
aprendizaje.



Podríamos decir que las
teorías de aprendizaje nos ayudan a lograr identificar los elementos del
conocimiento que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje y las
condiciones en las que es posible el mismo, tratando siempre de actualizarlo, de
acuerdo con los constantes cambios determinados principalmente por la
tecnología. Cada nuevo conocimiento adquirido tiene una finalidad específica;
ya que se aprende con fines prácticos inmediatos o para complementar los
conocimientos previamente adquiridos.